Día 8, Marzo 13

“De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. –Lucas 23.43

Respondió Jesús y le dijo: “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Juan 4:13-14

En uno de los más famosos pasajes de los evangelios, Jesús invita a una mujer samaritana a beber del agua viva que se encuentra solamente en el Mesías, y ella, a su vez, invita a todos los de su pueblo a conocer al Salvador del mundo. Sin embargo, de acuerdo con las costumbres de aquella época, un judío “justo y recto” no se asociaba con los samaritanos. Los samaritanos eran descendientes de los judíos, pero en algún punto en el pasado hubo una división acerca de la ubicación correcta del templo: los judíos adoraban en Jerusalén, mientras que los samaritanos adoraban en el Monte Guerizín, y ambos creían uno del otro estar equivocado y hasta ser herejes.

A Jesús no le importaba que lo juzgaran cuando hablaba con un samaritano, aún con una mujer que había estado casada cinco veces y que en ese momento vivía con un hombre que no era su marido. Como Jesús les dijo a sus discípulos cuando ellos regresaron: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.” (Juan 4.34) Jesús consistentemente invitaba a la gente a vivir en la realidad del Reino de Dios—la regla y el reinado de Dios—frecuentemente pasando por alto las normas sociales para cuidar y amar a la gente. Como seguidores de Jesús en el año 2019, la invitación sigue siendo la misma.  Pídele a Dios te guíe a compartir con alguien en necesidad de beber de la fuente de agua viva y comparte el amor de Jesús, la disponibilidad de la salvación y el Reino de Dios con esa persona.

Print

Repairs in progress... The 'Giving Page' is unavailable at the moment. We'll be back up and running again before long, so please try again later. Thanks for your patience!